IRRITABILIDAD

la irritabilidad es la disposición psicológica a reaccionar de manera automática, acelerada y excesiva ante un estímulo o un tipo de estímulo determinado. Este estilo de respuesta sobredimensionada, automática y presurosa, suele meternos en muchos problemas, pues nos lleva a “disparar primero y averiguar después”, a responder en momentos y de maneras inadecuadas, en las que se evidencian el resentimiento, la frustración y la rabia. El resentimiento implica malestar retenido que emerge súbitamente; la frustración se refiere a malestar por no lograr lo que se esperaba, y la rabia, se traduce aquí como una respuesta intensa y defensiva ante la idea de que se estaría cometiendo con nosotros alguna injusticia o que nuestro espacio privado está siendo invadido sin autorización nuestra.La irritabilidad tiene efectos negativos: daña la salud, afecta las relaciones y limita la productividad. Afecta la salud, por cuanto la persona es susceptible a muchos estímulos que percibe como “amenazantes”. El lado reactivo de la irritabilidad le impide a quien la padece, experimentar calma o relajarse, lo que a mediano y largo plazo tiende a promover alteraciones frecuentes del sistema nervioso, que pueden desembocar en trastornos de ansiedad y depresión.

En cuanto a las relaciones, no es muy atractivo compartir con personas demasiado susceptibles y predispuestas, que se disgustan con facilidad, pues tienen expectativas altas que pocos pueden satisfacer. Esta tenencia mental y emocional, afecta la capacidad de disfrutar de la vida y de las relaciones, y se extiende a prácticamente todos los vínculos.

La relación entre la irritabilidad y la productividad no parece obvia pero existe y puede evidenciarse. Si bien es cierto que las personas irritables pueden ser detallistas y perfeccionistas, lo es también el hecho de que la predisposición permanente bloquea su creatividad, la rigidez mental les hace perder de vista otros ángulos, y la conflictividad que generan a su paso, les reduce el apoyo de otros. Acerca de sus causas, la irritabilidad puede obedecer a una tendencia biológica innata del temperamento, o puede aprenderse por imitación, o como respuesta condicionada (adquirida) por experiencias de frustración que hacen a la persona actuar hiper-vigilante, sensible y precavida, y le inducen a la desconfianza y a las interpretaciones anticipatorias negativas (“no va a funcionar”), defensivas (“a mí no me van a hacer esto”), generalizadoras (“siempre pasa lo mismo”), etc. Pensamientos limitantes, pues, que impiden o bloquean bienestar y éxito.

Este estilo comportamental es muy negativo, aunque por fortuna puede ser superado, siempre que se acepte que hay tendencia irritable, que produce efectos limitantes, y que se desea cambiar positivamente. Fuente: gestiopolis.com

                                         Tratamiento psicológico de la irritabilidad:

                                                    Javier Brotons. Psicólogo col.03246. Tel: 600 44 00 04.

                                                              www.psicologo-valencia.es

                                                              www.psicologo-castellon.com

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