Dolor crónico.

El tratamiento psicológico del dolor crónico se enfoca desde el modelo biopsicosocial: la idea de fondo es que el dolor es el resultado de factores biológicos, ambientales y emocionales. El tratamiento psicológico se desarrolla fundamentalmente en tres aspectos:

• Ofrecer un espacio de escucha y comprensión: No es infrecuente detectar en personas con dolor crónico vivencias muy dolorosas de incomprensión: “la gente no sabe que siento”, “mi familia se aburre al escuchar siempre lo mismo”…ECT. Empieza así una deriva hacia una penosa sensación de soledad. La terapia quiere ser un lugar donde la persona pueda expresarse y encontrar una escucha y comprensión incondicional, para que vuelva a confiar en los beneficios del comunicarse con el otro y aprenda a hacerlo de forma más eficaz.

• Educar sobre el dolor: Muchas personas que padecen esta enfermedad se encuentran desorientadas y no entienden la naturaleza y el funcionamiento del dolor crónico. Esto aumenta la sensación de incertidumbre y confusión, generando más ansiedad. Este aspecto del tratamiento responde entonces a las necesidades de la persona de conocer mejor cómo funciona el dolor, sus círculos viciosos con el objetivo de favorecer el restablecimiento de un funcionamiento adecuado de la persona y responsabilizarla respecto a su cuidado y a su problema de salud.

• Aumentar la percepción de control sobre el dolor: Uno de los aspectos que más desespera la persona que padece dolor crónico es la sensación de no tener ningún control sobre ello y sobre los brotes. “El dolor me domina”: la persona se ve incapaz de ejercer un mínimo de control sobre la experiencia del dolor. Este aspecto del tratamiento responde a las necesidades de la persona de sentirse más eficaz en el manejo de su problema de salud, dotándola de técnicas especificas para minimizar la percepción del dolor e incrementar una mayor percepción de control sobre ello. Al tener mayor control sobre el síntoma, la persona va adquiriendo más seguridad en sí misma, incrementando su bienestar y favoreciendo una positiva adaptación al dolor.

• Dar un significado nuevo al dolor: La falta de un sentido en la experiencia del dolor crónico es uno de los aspectos que más dificulta la asimilación de la misma: el ser humano no puede aceptar una experiencia vacía de significados porque no puede entenderla. Por esto la terapia pretende ayudar a la persona a construir un significado respecto al dolor que sea más adaptativo y menos incapacitante y que permita a la persona y a su sistema familiar crecer. El dolor, como cualquiera otra experiencia critica, puede llegar a ser una experiencia de crecimiento personal y interpersonal según lo enfoquemos

Tratamiento psicológico del dolor crónico en Valencia:

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