AMAXOFOBIA (TRATAMIENTO).

                                     AMAXOFOBIA (miedo a conducir).

Según recientes estudios, cerca de un 33% de las personas que conducen sienten miedo y ansiedad al hacerlo, aunque de una manera más o menos controlada. A este trastorno se le conoce como Amaxofobia, término proveniente del latín “amaxo”= carruaje y “fobia”= miedo. Este porcentaje, llega a alcanzar el 54% cuando nos referimos a los conductores que padecen algún signo de ansiedad, en diferentes grados, cuando se sientan delante del volante. Afortunadamente solo un 4% de los conductores desarrollan un miedo tan incapacitante que les impide coger un coche.

En los principios de la psicología cognitivo conductual el miedo a conducir es el resultado de un proceso en el que la persona percibe el tráfico, el propio vehículo, la vía por la que se circula o el ambiente en el que se circula cómo una amenaza, incluso se puede percibir a demás conductores cómo peligrosos, y por uno o varios de estos motivos sentirnos incapaces de conducir y/o evitar ciertas circunstancias en la conducción: conducir por autovía, coger cierta velocidad, adelantar a otros vehículos…

Como fobia, significa un miedo injustificado ante situaciones u objetos que no son peligrosos en sí mismos y que no producen miedo en las demás personas. Dentro de las distintas fobias, la podemos englobar en el grupo de los miedos asociados a los medios de transporte (fobia a volar, a tomar el metro…). En su grado más extremo o paralizante, estaría relacionada con la agorafobia, esto es, un miedo incontrolable ante situaciones en las que “si nos pasase algo” resultaría complicado escapar o salir airosos de la situación, y es por ello que si se conduce se hace evitando circunstacias y desarrollando conductas y rituales que dan seguridad.

Un problema que afecta a más del 30% de los conductores españoles en diferentes grados, según el estudio del Instituto MAPFRE de Seguridad Vial.

Como en otros trastornos fóbicos la respuesta de huida-evitación produce en el sujeto una sensación de alivio de la ansiedad, que se mantiene por refuerzo negativo. Esta respuesta llega a ser tan poderosa que se vive cómo la única posible para hacer frente al problema. Por este motivo esta fobia requiere un múltiple abordaje:

  • Modificar las ideas sobre la amenaza del tráfico y los demás conductores.
  • Cambiar la autopercepción de competencia por parte de la persona.
  • Suprimir y evitar la respuesta de huida en el tráfico.

La única forma de conseguirlo es realizando las sesiones en situación de conducción (durante la conducción en el vehículo propio) y con un programa adaptado a las características amaxofóbicas propias de la persona, con un psicólogo especialista en el tratamiento de esta fobia (el tratamiento de esta fobia por parte de personal o profesores de autoescuela, no suele dar resutados ya que la persona amaxofóbica sí sabe conducir, pero necesita perder el miedo y esto solo está cualificado para tratarlo el psicólogo clínico y/o sanitario)  y con experiencia en subir al vehículo del paciente y desarrollar las sesiones durante la práctica de la conducción.

Si tienes miedo a conducir en algún grado puedes superarlo con:

 Un programa totalmente personalizado de TRATAMIENTO del miedo a conducir y PRÁCTICAS DE CONDUCCIÓN adaptadas  y en tu propio vehículo.

                                Javier Brotons (psicólogo). Tel: 600 44 00 04.

                   www.psicologo-valencia.es / javier@psicologo-valencia.es

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